CINCO AÑOS DE VIDA, MEDIO SIGLO DE EXPERIENCIA
La brasileña Renner S.A. y los herederos de Giancarlo Cocchi colocan la primera piedra de Renner Italia en el 2004 en Minerbio (Bolonia).
Alexandre Cenacchi, presidente de la sociedad latinoamericana, y la familia Cocchi, habían trabajado exitosamente creando una sinergia a partir del 1967, año de creación de la Renner Sayerlack S. A., que siempre ha sido líder de las pinturas en América del Sur.
Mientras Italia viajaba por los carriles del boom económico, Cocchi ya había acumulado experiencia y resultados: de hecho, 17 años antes había fundado en Pianoro (Bolonia) una prestigiosa empresa de pinturas especiales para la madera. Renner Italia es el heredero natural de este recorrido. Lleva en sí la semilla de la profesionalidad, de la inteligencia y de la pasión de dos sujetos que desde hace medio siglo se ocupan de revestimientos para la madera.
Renner inauguró su primer establecimiento en marzo del 2004. Ubicado en la zona industrial de Minerbio, pequeña ciudad a las puertas de Bolonia, se erige en 5.000 m2 y está completamente dedicado a la producción de barnices al agua. Los primeros doce meses de vida se concluyeron con 2,5 millones de euros de facturación, para 800 toneladas de mercancías. Ya en noviembre del 2005 la estructura se ensanchaba para responder a la creciente demanda de la clientela. La expansión comportaba la compra de otros 4.000 m2. El 2006 registraba un nuevo salto hacia arriba de la facturación: 26 millones de euros para 7.600 toneladas de productos.
El 10 de febrero del 2007, a tres años de la apertura, Renner Italia inauguraba la segunda unidad productiva: 25.000 m2 de superficie, de los cuales 12.000 bajo techo.
Este segundo establecimiento, actualmente destinado en gran parte a la realización de pinturas a base de disolventes, surge a poca distancia del primero. Identificado en marzo del 2006, después del cierre de las instalaciones de la Timavo y Tivene spa, se convertía en objeto de un verdadero milagro de reconversión industrial. En colaboración con el Municipio de Minerbio, la Provincia de Bolonia y las organizaciones sindicales, solo en seis meses de trabajos, Renner volvía a integrar en la producción una estructura, que de lo contrario sería destinada al abandono. En el 2008 Renner ha consolidado aun más su posición de mercado, con 41.000.000 de euros de facturación y más de 12.000 toneladas de barnices vendidas.
"El pasado no puede depender más del capricho de alguien, es la parte sagrada e inviolable de nuestro tiempo. Está por encima de todos los acontecimientos humanos, fuera del dominio de la suerte, no presenta incógnitas, no se nos puede devastar ni arrancar: se le posee como es eternamente.
Lucius Annaeus Seneca - “De brevitate vitae ad Paulinum”





